El cliente apunta el teléfono a un cuadrito. Se le abre tu menú completo, con precios y fotos.
Subió la carne? Me escribes por WhatsApp y en 10 minutos el precio ya está cambiado. No hay que imprimir nada otra vez.
Tú no tocas nada técnico. Yo hago todo. Tú solo pegas el cuadrito en la mesa.
Una foto del menú impreso, una nota de voz, un mensaje. Como te quede más cómodo.
Te armo tu vitrina digital con tu nombre, tus colores y tu WhatsApp. Te paso el link y el QR listo para imprimir.
En la mesa, en la vitrina, en la puerta, en tu bio de Instagram. Donde el cliente lo vea.
El cliente abre la cámara del teléfono, apunta, y se le abre tu menú. No tiene que descargar ninguna aplicación ni buscarte en Google.
Es lo mismo que hacen los pagos móviles y los restaurantes de los centros comerciales. Ya la gente sabe usarlo.
Apunta la cámara de tu teléfono a este cuadrito. Se te va a abrir el menú completo, sin descargar nada. Así de rápido, y así se vería el tuyo.
O ábrelo aquí mismo →
Menú completo por categorías, con precios al día.
Lista de servicios y precios sin repetirlos 40 veces al día.
Catálogo que puedes cambiar cada vez que llega mercancía.
Tus tortas y encargos con foto, sin mandar 10 imágenes por chat.
Se paga una sola vez la creación. Después eliges si quieres plan mensual o pagar solo cuando necesites un cambio.
Pago único. Yo la armo, tú solo la usas.
Yo mantengo tu menú al día
Tú manejas el día a día; yo el resto
Para quien ya recibe pedidos todos los días: cada pedido entra con su número, el cliente elige retiro o delivery con el costo de su zona, y tú vas marcando cómo va el proceso. Va con cualquier plan, incluso con el de creación de pago único: le sumas los $8 y pasa a ser mensual solo por esto. Trae su propia bandeja de pedidos; el panel de agotados, tasa y horario sigue siendo del plan Pro. Si tienes varios locales, lo prendes solo en el que quieras: +$5 al mes por cada local extra que reciba pedidos, cada uno con su propia bandeja y sus zonas de delivery.
Voy a tu local y te tomo 10 fotos buenas. Un menú con fotos vende mucho más que uno con puro texto.
El mismo menú sirve para todas: cambio un precio una vez y cambia en todas. Cada local lleva su propio QR, su WhatsApp, su horario y sus agotados — el cliente elige la sede al abrir el menú. La primera sede va incluida en tu plan.
Precios en dólares. Puedes cancelar el plan cuando quieras y tu menú queda contigo.
Estés donde estés. Muchos de mis clientes tienen el negocio aquí pero viven afuera, y eso nunca ha sido un problema.
Primero conversamos por WhatsApp, vemos qué necesita tu negocio, y después te paso el link o los datos. Nada de pagar a ciegas.
Instantáneo y sin comisión. La forma más rápida si tienes banco en EEUU.
Te mando un link seguro de PayPal. Pagas con tu tarjeta sin necesidad de tener cuenta.
Llega en segundos y sin comisión. Ideal si ya manejas cripto para mandar a Venezuela.
Banesco o Mercantil, en bolívares a la tasa del día. Como estás acostumbrado.
Todo se factura en dólares. El plan mensual lo cobro el mismo día de cada mes y te aviso antes; si algún mes no quieres seguir, me lo dices y listo.
Preguntar por pagos →Sirve para mostrarte, no para vender. En Instagram tus precios quedan enterrados en una foto de hace 8 meses, y el cliente tiene que escribirte "cuánto está la hamburguesa?". Con tu vitrina, lo ve todo en 3 segundos. Y va perfecto en tu bio: uno se complementa con el otro.
Perfecto, quédate con él. Esto no lo reemplaza, lo acompaña. Lo bueno: cuando cambien los precios, no tienes que botar 50 menús a la basura ni tachar con bolígrafo. El impreso queda bonito, y el digital queda al día.
Me escribes por WhatsApp: "sube el pepito a 9$". Yo lo cambio y te digo "listo". El mismo día, sin llamadas ni reuniones. Con plan mensual ya viene incluido; sin plan, son $4 el cambio.
$10 al mes son 33 centavos al día. Menos que un refresco pequeño. Imprimir un juego de menús nuevos te cuesta más que eso, y a los dos meses ya está desactualizado otra vez.
Los $8 del módulo de pedidos pagan que esté montado y funcionando ese mes, no cada pedido: no te cobro comisión ni un centavo por pedido, entren 2 o entren 400. Si un mes no lo vas a usar, me escribes y lo apago: tu menú sigue vivo igual y no pagas el módulo. Cuando lo quieras de vuelta, lo prendo el mismo día — no hay que montar nada otra vez.
No. Nada. Yo me encargo de que tu vitrina viva en internet, y tú solo usas el link y el QR. Si algún día quieres tu propio nombre .com, lo conversamos, pero no lo necesitas para arrancar.
Si sabes mandar un mensaje de WhatsApp, ya sabes todo lo que necesitas. En el plan Pro tienes además un panel muy sencillo para lo del día a día —marcar agotados, cambiar tu tasa del dólar, horarios, abrir o cerrar— hecho para que cualquiera lo use sin enredos.
Sin compromiso. Te digo qué se puede hacer, cuánto sale y cuándo lo tienes listo.
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